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Periodoncia: Donde el cepillo no llega.
Al comer se crea una capa de placa bacteriana formada por pequeñas partículas de alimentos y bacterias, que recubren la superficie de los dientes y encías. Al cepillarnos los dientes eliminamos la mayor parte de ésta capa, pero pueden quedar restos de ella en lugares de difícil acceso (en la zona de ajuste de coronas o puentes, en el espacio entre la encía no adherida y el diente, etc.).
Esta capa puede calcificar y entonces ya no puede ser eliminado con un simple cepillado sino que se necesitará de la ayuda de un especialista. Este sarro puede causar la irritación, inflamación y sangrado de las encías derivando en una gingivitis. Por eso es necesario acudir preventivamente al dentista para evitar llegar a estos extremos. Aún así los problemas derivados de una incorrecta higiene dental pueden ser en mayor parte resueltos por un especialista, con lo que se recomienda acudir al odontólogo regularmente para evitarlo. Nosotros podremos darle consejos para mejorar la higiene dental y que usted pueda realizarlos en casa.
Con las técnicas periodontales recuperaremos la encía sana, erradicaremos el dolor derivado de la hinchazón, y pararemos el molesto sangrado de encías, devolviendo a la normalidad el tejido periodontal y la salud del paciente.
Endodoncia
La endodoncia es la rama de la odontología que se encarga del tratamiento de los conductos radiculares (raíces). Las endodoncias se llevan a cabo cuando un diente ha sido infectado por bacterias y éstas llegan a la pulpa dental. Estas infecciones pueden causar dolor, inflamación, etc. por lo que se han de tratar lo antes posible. Con la endodoncia eliminamos el tejido pulpar, desinfectando así los conductos radiculares con lo que se logra alargar la vida de ese diente.
Tras la endodoncia se ha de realizar la correspondiente reconstrucción. Todo esto se puede reforzar con una corona (funda) para evitar que este diente se desmenuce por las fuerzas masticatorias. Con ésta técnica conseguimos conservar el diente manteniendo la superficie oclusal inicial. Recuperaremos este diente tanto funcional (masticación, fonación, etc.) como estéticamente, evitando la agresión gingival y las posibles molestias periodontales que se pudieran derivar.
Nunca es tarde para una sonrisa bonita
La ortodoncia es la rama de la odontología que se encarga de la correcta alineación de los dientes y de la corrección de problemas de oclusión. Cuanto antes se descubre una irregularidad más sencillo es su tratamiento, por lo que conviene realizar visitas periódicas al dentista.
El tratamiento de ortodoncia se puede realizar tanto en niños como en adultos. Este tratamiento se puede realizar tanto en dentición de leche como en dentición definitiva. Los tratamientos en dentición de leche tienen la ventaja de ser principalmente preventivos, impidiendo que las maloclusiones se consoliden y aumenten, por lo que los padres deberán acudir al dentista ante cualquier duda.
El procedimiento consiste en realizar un estudio de la oclusión del paciente y según éste iniciar el tratamiento ortodóntico adecuado. Los tratamientos son generalmente más simples en niños aunque en adultos también se consiguen muy buenos resultados.
Con la ortodoncia no solo conseguiremos una buena oclusión sino que también una gran estética y una bonita sonrisa.
Los implantes: salud y belleza
Los implantes son uno de los últimos avances en el ámbito de la rehabilitación oral. Suponen una mejora tanto funcional como estética. Recuperar las funciones de los dientes como son la masticación, fonación, estética, conservación del hueso de la zona, etc., ya no es una dificultad insalvable gracias a la implantología.
Al perder uno o varios dientes el hueso empieza a reabsorberse y a perder su grosor, con la colocación de un implante a tiempo conseguimos mantener ese hueso. La misión de los implantes es sustituir la raíz del diente que teníamos para ocupar su lugar y retrasar los procesos de reabsorción del hueso.
Los implantes se sitúan en el hueso y sobre ellos se colocará el diente artificial, de esta manera se consigue una gran fijación y estabilidad del nuevo diente. Esto representa que la fuerza de la masticación recaerá sobre el hueso y no sobre dientes vecinos o la encía, realizando una función muy parecida a la de un diente sano.
Además, los implantes suponen una gran mejora no sólo en funcionalidad sino también en comodidad, ya que el paciente podrá comer, cepillarse los dientes, etc., con normalidad y como si en realidad se tratase de un diente propio. También suponen un gran avance estético porque al ir anclados a hueso y disponer de unos materiales de gran calidad dan la impresión de pertenecer a la dentadura propia del paciente. No sólo conseguirá una boca sana sino también una sonrisa estética y natural.
Extracciones sin dolor
Aunque la odontología es cada vez más conservadora y se tiende a preservar al máximo las piezas dentales de la persona, a veces es necesaria la extracción de piezas dentarias retenidas (como sucede a menudo con las muelas del juicio).
Estas piezas se extraen normalmente por falta de espacio o malposición. Las extracciones aunque en principio puedan asustar, gracias a la técnica anestésica y el tratamiento médico adecuado se ha transformado el dolor en molestia.
Es necesario controlar la erupción de estas piezas y extráelas preventivamente si se requiere, ya que ante la falta de espacio estas pueden ocasionar apiñamiento dentario o carear piezas vecinas.





